Si on n'aime pas trop,
on n'aime pas assez
" sino amamos demasiado, no lo hacemos lo suficiente”
(VOLTAIRE 1694- 1778) Escritor, abogado, historiador, filósofo francés.
Amar demasiado,
siempre, sino lo hacemos lo suficiente. El problema radica cuando uno ama
demasiado a otra persona que internamente es incapaz de amar o de sentir, o
bien de dejarse amar. Uno ama demasiado mientras que el otro se hunde en la
mezquindad de un sentimiento mediocre que dista mucho del amor… y se equivoca
mintiendo y mutando su ser en uno que no es o que por miedo esconde, por miedo
a sentirse amado de una forma genuina e inocente, destruye de la manera mas
perfecta aquello que se sembró bajo la ilusión endeble de un sentimiento
aparentemente correspondido.
¿Qué pasa cuando
caemos en esta cruda realidad de engaño, cuando lo oculto sale a la luz, cuando
lo vivido a lo largo del tiempo se transforma en una vil comedia?
Se sucumbe en un vacío
inexplicable, vacío, dolor y sufrimos por aquello que creímos y apostamos. Pasamos
por etapas diversas que van de la ira a la tristeza, de la tristeza a la
angustia, de la angustia a los por qué!!
Una vez que el tiempo pasa lento bajo extrañezas y
tomamos cierta distancia, se logra ver más allá de dichas situaciones nocivas
cuando se ama demasiado y se da cuenta, logra entender a través de la razón,
probablemente con hipótesis neutras esas acciones desdichadas.
Al principio esta la culpa, el qué no hicimos para
satisfacer a dicho ser en plenitud, o bien qué hicimos mal… preguntas que
conducen a un laberinto sin salida.
Luego nos congraciamos con nosotros mismos, analizamos
cada secuencia como si hubiésemos vivido dentro de una película y llegamos a la
conclusión de que el otro que vulnera y lesiona sentimientos amorosos y de
entrega sin maldad alguna, siempre intentando dar lo mejor…es una persona
incapaz de comprender, incapaz emocional, herido, que ha sufrido. Motivo
singular que lo lleva a actuar dañando, en vez de agradeciendo el amor brindado
unilateralmente, sin pedir nada a cambio. Ultraja en vez de reconocer… es un alma vacía, de intereses
efímeros.
Utilizar y manipular sentimientos ajenos, es muy
triste.
Sin embargo el protagonista en esta clase de
situaciones no es la persona que ama y es traicionada, el protagonista es la
persona que dispensa ese malestar de manera consciente y casi premeditada,
porque es quien está en la senda equivocada, porque es quien vive en soledad
estando acompañado ocasionalmente, porque es quien esta vacío de latidos, de
sentir , de amar desinteresadamente …entonces si una persona de estas características
se embalsama es porque no se quiere a si mismo y si esta premisa no existe , me
pregunto como una persona que no se quiere a sí mismo puede amar a otra persona
de manera auténtica, es casi imposible.
Por eso sobreviene el perdón porque más allá del despecho, esta el entendimiento y la pena, porque en definitiva uno vuelve de
un desamor, con el tiempo… Pero no se puede volver, así nomás, de un corazón roído
por el rencor y el resentimiento.

