sábado

En soledad

Mi rostro, de a poco, se hace humareda

Nube

Polvo.

Se derrite como hielo sumergido en agua.
Desaparece como el sol en un día cerrado.

Mi sonrisa se dispersa,
mi buen humor
mis días soleados...mis días contigo.

Como un hambriento
que roba comida para sobrevivir
tú saqueaste mi alma,
la atrapaste en un puño
y la hundiste en el océano del olvido.

Permanezco pálida
Sin sonrisa
Sin llanto
Esperando el despertar
de éste sueño
y tener mi alma junto a mí.

Pero ahora ya no importa
atravieso sola esta pena,

con mi angustia

con mi tristeza

de no tenerte, de...

Nunca, Nunca

haberte tenido.

viernes

Orquídea

Regálame una orquídea
que sea frágil y sencilla,
apenas salga el sol.

Que su aroma
me despierte
y mis ojos la descubran
sobre la almohada
cuando ya no estés junto a mi.

La plantaré en tierra húmeda,
en tierra fértil
y me regalaré
un jardín de capullos
en cada primavera.

Amanecer tras amanecer
cuando la luz se filtre
por la ventana
y la habitación
vuelva a ser cálida,
observaré desde allí
mi jardín,
oleré su poderoso aroma
entre inciensos y maderas
y extrañaré tu nombre
y recordaré el origen
de aquel manantial de flores.

Cuando desde las sombras
y entre las sábanas
resignaste una flor
la primera,
la única.

Fue ese tu consuelo,
fue así que te redimiste,
para jamás volver.

miércoles

Una hoja vacía

Vigilo
al ras de la penumbra
de una vela
que encandila
los recuerdos desechados,
el clamor de una hoja vacía
pronta a congraciarse
con las letras.

Que quieren gritar y vacilan,
aunque con pura melancolía
de desahogar penas y agonías
sigue siendo (ni mas, ni menos)
una hoja vacía.

Cómplice
de momentos robados
paraliza estereotipos
jugando con la inocencia
de palabras ambiguas.

Mi alma, allí se desnuda,
despliega
los sentimientos resguardados
intentando escapar de la realidad,
tan ambigua como las palabras.

Tratando de convertir la vida
en un mar consolidado.

Caigo y vuelvo a caer.
Sigo mirando un punto fijo
y consciente de mi misma
Y aunque con una hoja
casi llena
me doy cuenta que esta vacía.

Fin

El mar se ha secado
su sal ya no irrita.

Las flores no crecen.

El oxígeno se extingue.

El viento no sacude las praderas.

Las hierbas son fósiles.

La brisa del río dormita
y el sol no ilumina.

La claridad de la noche
se convierte en negritud
y los astros no brillan.

Los Tormentos se avecinan,
se alistan,
se guardan,
esperan un momento de acierto
para esgrimir sus espadas.

Los niños gritan famélicos
Piden agua, comida,
Pero el trigo esta rendido
y pestes invaden el terreno llano.

La ira, la ambición,
la soberbia, el egoísmo...
Todo, todo yace en éste Universo
¿Será acaso el fin del mundo?
¿ O será el final del Hombre…?

Analizo tu mirada

Analizo tu mirada
sintiendo
cada vez más lejana
el aura de tu alma.
Resalto la ausencia
de tu mundo,
en un aullido
que sucumbe a la nostalgia.
Más no estoy segura
de tu abismo
que eternamente vuelca
sus brazos hacía el olvido.
Sólo presiento lo que siento,
en un instante,
en tu morada,
donde las luces
Se apagan
Y la mente
No existe.

Una noche

Opongo resistencia
cuando los pensamientos
de mi se apoderan.


Tiemblo de pánico
al ver la furia
que tu rostro desata.


Más con un beso húmedo
me callas
para caer rendida
en tu lecho.


Ávido de sed
te introduces
por mis venas
y succionas la sangre tibia
que de mi cuerpo brota.


Mientras que por azar

cazas a tu presa
motivado por la sed
de venganza.


Más es en el dolor
que por las noches me escoges
para consagrar mi cuerpo,
para indultar el tuyo
en la barbarie de una noche fría
donde el granizo
se convierte en el almíbar
que nace de tus besos.

martes

Un poema más...de amor

Me atrevo a decir
que tras tu conjuro
puedas hacer brotar de mi,
como el dulzor
de una palabra en tu boca,
la música aledaña
que se esconde
detrás de silenciosas montañas
cuando el viento
agita con sus manos letales
el sofocado aire
que perciben las ninfas
en sus bóvedas celestiales.

Me atrevo a decir
que tus ojos
serán para los míos
un atajo hacía tu alma
donde encontraré la calma
en la armonía de tu conciencia.

Más te haré saber
que tu sueño
será mi vigilia
para poder contemplarte entero
y evitar el sufrimiento
de tu inesperada partida.

Finalmente, te diré
que si osada me quisieras
cerraría mis ojos...
sellaría mis labios...
Te entregaría mis alas.

Si me quisieras cándida,
paloma nívea del alba
Cerraría mis ojos...
Sellaría mis labios...
al conjuro de tus labios,

y te daría mi alma.

Había una vez...

Cenizas hay en el lecho.
Las cenizas de una virgen
que han enterrado viva
bajo las catacumbas del infierno.

Su mortaja era blanca
como su rostro Divino,
eligió el camino equivocado
y por ello la juzgaron
¡No escucharon al destino!

Sus gritos se anclaron desde el cielo azul.
Sus lágrimas de sangre
bañaron el río
y sus aguas se tiñeron de rojo
por la pasión que llevaba en su pecho.

Pasión por el hombre equivocado,
que nunca, nunca
tendría que haber mirado.
Aquello fue la causa de su martirio,
de su pena.

Ni siquiera conoció el néctar de su boca
y el placer de sus caricias.
El no llegó a oler su piel...
No llegó a ver su rostro pálido al amanecer.

Y porque todo iba a suceder
el tiempo fue tirano,
¡Intrépido!
No tuvo piedad
y la arranco, como una presa,
de su lado.

Sus últimas palabras fueron: Te amo, Siempre...

Y se entrego segura
a la muerte que ya la estaba aguardando
serena, cauta le tendió sus manos.

El jamás pudo olvidarla,
la recordaba caminando
por aquel sendero infernal
con su túnica blanca
y su figura de ensueño,
llevando en la mano un lirio
y en el alma sufrida
el estigma de ser una mujer
a los Dioses consagrada,

Condenada por sus pensamientos bellos .

lunes

En sueños...

El no atravesar momentos plenos
incita la búsqueda en los parajes
ocultos de la vida.

Intento creer en el amor,
pero caigo desilusionada en la mentira.
Me esfuerzo por atraparlo entre mis brazos,
pero como la arena
ante un soplido se desmorona.

Perezco en sueños
por hacerte mío,
por hacerte esclavo y señor de mis lamentos.

Pero tu rostro no existe,
...Tus manos son de arcilla
¡Tu voz no la oigo!
...Tu piel es de seda
...Tus ojos de mármol
¡Tu voz no la oigo!
se aleja, se disuelve en mi llanto.

Te llamo a gritos, pero no apareces.
Te inclinas ante otros,
otros disfrutan de tus placeres.
Son otros a quienes tus encantos seducen
y les entregas la pasión, la llama ardiente de tus vísceras.

¡Y te ríes de mi nuevamente! A carcajadas siniestras.

Mezquinas tu gloria, porque me consideras ingenua.

Dame algo de lo bello de tu ser,
Tus caricias
Tu mirada
Tu amanecer.

¡No hagas que te ruegue por un instante milagroso!

Arrogante dime al oído cosas bellas.
Suspira tu aliento en la profundidad de mi piel.
Calla cuando lo necesite y embriágame con tus besos.

Pero no sigas atormentando mi existencia
Con tu indiferencia frenética
o pensare realmente que No Existes
o pensare realmente que estoy muerta.

Ayer

Tú mirada tan necia hoy, cuando fue tan clara y soberana
mientras me amabas.

Tus manos tan ásperas hoy, cuando fueron tan suaves y delicadas
mientras me acariciabas.

Ayer tu voz un concierto para mis oídos, una nota elevada hacía mi alma,
Hoy no la escucho brillante como antes, cuando al amarme susurrabas poemas
con tus sentidos.

Mimetizados nuestros cuerpos que al unísono se perdían
en el universo de una cama... Hoy sólo pronuncio tu nombre.

Ayer, el frío del después helaba mis entrañas,
mientras tus dedos acariciaban el contorno
de mi espalda.

Hoy lloro tu ausencia.

Ayer lágrimas brotaron de mis ojos
cuando tu respiración agitada
me llevaba al éxtasis de la dicha.

Adagio

Constantemente sufro alucinaciones
y se perfectamente que ellas
son mis quimeras.
Me convierto en sacerdote que rinde culto
a lo utópico,
A la paradoja trascendental de la vida.
Un desamparado que pide limosnas
a las almas muertas
y se confiesa con las manos cruzadas
ante el público invisible
que lo alienta.

Cercada por el insomnio de la vida,
reprocho sus excesos
aunque cautivada por encontrarlos
me someto a las contradicciones mas profundas
y secretas.

Inmaculada la piel
Intuyo el olor a la desidia
Sufro por ello, huyo, temo,
Y ofrezco un sacrificio para
apaciguar la furia y la impaciencia.

A mis oídos llega la majestuosa
Música de las cuerdas,
frotadas en un vaivén dionisíaco,
entre encantos y súplicas aflora
El vibrato...
delicado... débil,
De un toque sublime.

El Adagio

Instante glorioso, donde la oración se acerca,
Donde lo inmortal y lo terreno se fusionan
en un alarido desgarrador
o en el canto de un coro de sirenas.

Allí encuentro la paz.
Por momentos, allí también la pierdo.

Cuerpo y Alma

Sí, no lo niego…te entregue mi cuerpo y mi corazón, ambos corrieron siempre la misma suerte, pero mi cerebro no lo pudiste rescatar. Maldita máquina destructiva que me atormenta con pensamientos llenos de sombras y de angustias.
Tengo bajo su poder tantos ¿por qué?...tantos ¡no sé!, tantas preguntas y ninguna respuesta. Siento que me sumerjo en lodo muy lentamente y en cada ¿por qué?, en cada ¡no sé!...me hundo un poca más dentro de mis tormentos.

Me pregunto ¿por qué pensar?

Me Pregunto ¿quién fue el sabio profeta que diseño al hombre tan perfecto para luego dotarlo de razón...de sentimientos?

No conforme con tan perfecta creación (que no alcanzó únicamente lo físico, la materia), también tuvo la osadía y el desparpajo de otorgarle al cuerpo un Alma, un Espíritu. La pareja perfecta, en perfecta simbiosis: “CUERPO Y ALMA”.

Pero intuyo que tanta perfección conlleva el secreto oculto de un grave defecto: “LA RAZÓN”.

Mi ser no acompaña la sintonía de éste juego armónico entre “Cuerpo - Alma- Razón”,una trilogía nefasta que no logro acatar. Continuamente invierto caminos que en algún punto desconocido se unen, para luego volver a separarse y se unen y se separan y así infinidad de veces.

¿Qué hacer? Cuando me encuentro inmersa en un laberinto de oscuridad y tinieblas, sin lograr encontrar la salida hacía la luz.

¿Por qué? Aquél no doto mi ser de coraje y determinación!

Yo quiero ejecutar...pero elijo meditar.

Quiero que mi instinto florezca...pero elijo razonar.

Deseo “Ser”...pero finalmente elijo "estar".

Entonces cómo lleno mi alma de ilusión, cuando ya esta desilusionada.
Y retomo al ¿Por qué?, al porque de mi idealismo cuando la utopía se apodera de la mente y te juega tan sucio.

A pesar de todo ello el ser humano peca siempre por su contradicción constante, quizás esa sea la respuesta, quizás ésta sea el espíritu de la madurez, de la mutación.
Por eso no fue en vano lo que al comienzo escribí: “Sí...te entregue mi cuerpo y mi corazón.”

Sentidos

El aire esta denso. Todo el peso de universo se desploma…

Ya no existen inviernos, ni veranos. Hay una sola estación y es la del infierno.
El mar desahuciado se congela en lágrimas, millones de lágrimas que escupen los Dioses macabros.

Cielo y Tierra se unifican en una masa amorfa, no se distingue el espacio de la forma.

Un cuerpo flota desnudo en medio del Caos, sólo se escucha la música fúnebre del viento huracanado que sopla desde las entrañas más repelentes, atrás lo siguen el Fuego y la Cólera.
La Destrucción se hace presente, lleva consigo el manto de la gloria y la desesperación.

El universo estalla, rompe de impotencia y cada fracción penetra sobre el cuerpo afiebrado que sigue flotando lleno de estupor ante semejante espanto. Pero ya no puede Ver, las primeras esquirlas impactan directo a sus ojos, vaciando las retinas. Ahora sólo queda la Memoria sobre las imágenes concebidas en su mente, pero únicamente van a durar lo que dure su aliento.

La furia desatada de la Destrucción continúa… estalla en sus Oídos, tímpanos y lo someten a la sordera más violenta que hombre alguno pueda conocer: “La sordera de la vida”, pero su memoria no falla, él continúa escuchando en su alma los sonidos de la naturaleza.

Es así como soporta el dolor, es así como se inmuniza frente a frente con la Desesperación. Irrumpen por su boca millones de fragmentos, pierde el Habla, grita, clama, pero ya no hay voz en su cuerpo. Cada fragmento engulle un órgano vital y muy lentamente lo van secando. Se percibe el olor a muerte, a cenizas, éste es su último sentido,el olfato, el único que le queda!

Sin embargo la Memoria hace su último intento por llevarlo a aquellos recuerdos que nutrieron su olfato. El recuerdo del olor de su piel inunda su mente, almendras, miel… ¡Aquél sabor!.
No hay nada en este universo hambriento de muerte, no hay peste alguna que pueda hacer olvidar ese aroma a la bendita Memoria del pasado.

Ahora todo se vuelve oscuridad, silencio, quietud.
Una suave brisa despeja los cielos.

Caos y Tierra se separan, el infierno de la destrucción se disuelve en la nada.
Gracias Dios… ya nació el DÍA.

Cronología del Amor

El amor no tiene limites
en su interior esconde un punto
sin retorno
donde se conjugan los verbos,
sin que existan las palabras.

Es un puente hacía lo eterno.

Una Ciudad...para muchos desconocida
donde el arco iris culmina
y las flores iluminan la noche,
mientras la luna encandila
la sombra de dos tiernos amantes.

Es la tierra prometida,
donde no hay cetro ni corona.
¿La manera de llegar?...No se sabe,
no hay adivino, ni brújula
que arribe a sus fronteras.

¡Es una tierra sin bandera!

La partida
significa una herida,
mas no en el cuerpo...en el alma
ya que nunca se desangra
y pesa durante toda una vida.

Pero ésta fábula aún no termina,
aquí viene el Final,
que es mas cruel que dicha herida,
pues aunque sordo sea el mundo
No existe boleto alguno para una segunda estadía.

Destino y Casualidad

Destino infiel
confundes a los seres
que habitan en un mundo
de plagas antagónicas.

Con un pincel fino y seguro
pintas el claroscuro
de un áspero camino...
librado a la imaginación
de tu escrupulosa mente
a la cual usas como sirviente
cuando agonizas en el olvido.

Ajeno a la Casualidad
dices: "Ser su Enemigo"
ya que torna diferente
el camino por Ti elegido

Más todos conocen que amantes son
brillando como la nieve
y el crepúsculo al sol.
Milésima de instante
en el cual fingen amor
y aliados sin tormentos
juegan con el camino del hombre

...

Sumidos sobre el éxtasis
se sustraen a la derviva,
sumergiéndose
en la pasión de la agonía.

Llenos de ira y sudor
olvidan cual es su rutina.

La Casualidad hace estragos.
El Destino, perplejo ante su mirada,
cae bajo el hechizo de su magia.

Y es justo allí...donde los senderos se abren
donde la vida deja de lado su estructura matemática
dándole la bienvenida a los encantos de la SORPRESA.