martes

CAPÍTULO 93 - RAYUELA -

 Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de] amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. 


sábado


El más exquisito fragmento de esta mágica y única obra. Esta historia de idas y vueltas entre Horacio moralista y la Maga, seres completamente diferentes, uno cargado de intelectualidad, curiosidad, filosofía y la Maga  sólo vivía y sentía... 

Y así, sin tener nada que ver uno con el otro, se encontraron, porque acaso para eso andaban en este mundo

Sibelius Violin Concerto - Maxim Vengerov, Daniel Barenboim, Chicago S.O...





Tan difícil, como atrapante ...te seduce desde cualquier ángulo, pasa de la desolación fatal, a la armonía absoluta, la intriga pasional, el desenfreno, la ira, atraviesa el crudo invierno nevado a la calidez de una colorida primavera ... hasta finalmente encontrar la paz.
Es una obra que te cautiva, inmersa de sutilezas cromáticas y afectivas. Vale la pena escucharlo, nada menos que ejecutado por Maxim Vengerov y es una de las obras más exigentes para cualquier solista.
Fue compuesta por Jean Sibelius, compositor de origen finlandés y se estrenó en Helsinki en 1904.

La primera vez que la escuche mi alma se estremeció y de allí que mi blog lleve su nombre

El concierto está dividido en tres movimientos: I. Allegro moderato; II. Adagio di molto; III. Finale: Allegro ma non tanto.

Que la disfruten!!

lunes

Querido Lector

Tengo ganas de abordar el tema de las PALABRAS, aquellas palabras sueltas, aisladas, en oraciones, con adjetivos, superfluas y profundas.
Esas palabras que se toman a la ligera, que se dicen una y mil veces como si nada.
Palabras mal utilizadas.
Palabras éstas que indican un nexo con otro ser, tales como: mi amigo, mi amor, te amo, cariño, soledad, te olvido, te  extraño…
Salen atropelladas de bocas confundidas, con connotaciones que no son las que conforman el concepto que encierran.
Un Te amo, un Te necesito, un Te quiero, un Te voy a cuidar siempre
Posiblemente a la segunda ronda de copas en la madrugada, estos labios desprejuiciados alientan amores maquillados.
Sin embargo el problema se produce cuando esas palabras repercuten en oídos afinados y con trémula ingenuidad son atesoradas y se sienten sonar como un campanario estelar.
De una madrugada a la víspera de la mañana, transcurre el tiempo, un tiempo de embriaguez, tiempo que pasa como pasan los silencios de redonda en una sinfonía muda y aquellas frases que sonoras fueron, pasan a ser atonales y ruidosas. Cuajan el corazón que se despierta de la resaca matutina de ensueños y empieza a latir como un huracán desobediente, maltrecho.
La memoria ataca como una hiena en celo, repitiendo una y otra vez aquellas palabras que fueron música y hoy son ruido.  Es un “Da capo” continuo.
¡Que mal actúa esta maldita memoria!
Para estos casos es útil la pastilla del olvido, solucionaría muchos sinsabores y harían olvidar esos versos mal dichos, olvidar que mis ojos no lloren mas por ti, harían olvidar esas ganas de nada….esas ganas de nada, salvo de ti. Olvidar el vacío que existe cuando uno intensamente amó.
Y que poco duró el invierno…solo un par de meses.
Y que poco duraron esas palabras bellas
Y que poco duraron las sedas en un colchón
Que poco duro mi corazón latir ansioso en tus manos
¡Y qué poco duró el invierno…solo un par de meses!
 Y las preguntas siniestras, atormentadoras… ¿por qué sacaste mi corazón del cajón de mis recuerdos? ¿Por qué le diste vida, para luego envolverlo?
Como la Comedía de Dante, pero a la inversa: adivinaste mi nombre y me llevaste a recorrer el cielo de tu mano, para luego estancarme en  la desidia de la soledad en el infierno del séptimo cielo en el que reinan los desventurados.
Palabras que van y vienen.


Querido lector: sea cauto no utilice dichas palabras  sino las siente, pude que alguien se enamore de usted. 

domingo

Kronos Quartet - Requiem for a Dream (complete)

Jaime Sabines "Espero curarme de ti"





Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de
fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me
receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante. En una
semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les
puede prender fuego. Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están entre dos
gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y
subversivo del que ama. (Tú saber cómo te digo que
te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame
agua”, “¿sabes manejar?,”se hizo de noche”… Entre
las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he
dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te
quiero”.)
Una semana más para reunir todo el amor del
tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú
quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No
sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para
entender las cosas. Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio para entrar a un
panteón.

Jaime Sabines - Los amorosos

Insomnio

Sueño despierta
Observando tu rostro
Que vuelvas de sorpresa
A mi vida
Me abraces
Sueño con que todo
Sea un sueño
Anhelo la dicha que trajiste a mi vida
En forma de mentira, ¿o no?

¡No lo sé!

Escucho nuestras risas
En mi insomnio
Siento nuestros cuerpos
En el mar
Siento el sabor salado
De tu piel sobre la mía

Tu perfume
Aún lo siento
Como un aroma que viene
De lejos
Y se esfuma
Y se va
se funde con el olor a pasto húmedo.

Siento la dicha
Que me diste
Cuando la casualidad
Nos unió.

Escucho las palabras
Que susurraste
Cuando me amabas
“no nos dejemos nunca”

   Incrédula
   Inocente
   Te oí 
 ¡Te creí! 
  y te ame ...

con mis defectos 
con mis virtudes 
abrace tu alma.

Ahora padezco la desdicha criminal

De sentir que todo fue
Mentira. 




Sin quitarse una sola prenda ...

Cuando uno se desviste sin quitarse ni una sola prenda
Es cuando comienza el peligro,
Es cuando los sentimientos empiezan a profundizarse
Es cuando uno inicia ese viaje de ensueño
Hacia el amor.

Se desnudan sin quitarse una sola prenda.

Iniciando el convite de los sentidos
Uno a uno
Lentamente  y pausado
Lánguido
Remontan y toman vuelo
En  ésta travesía.

El olor de la piel cuando se aproximan
Sus rostros…
Entre suspiros
Exhalaciones
Respiración
El aire cambia su rumbo
El norte, ya no es norte
Y el sur, ya no es sur.
El contacto ya no es tácito
Se hace delicado
Dócil
Tibio
Sin quitarse una sola prenda

Se miran
Se atraen
Se disgustan, se gustan
Se miran… se ríen
Se miran
 ...
Se sienten
Se huelen
Se mastican
Se muerden
Sin quitarse una sola prenda

Su voz susurrando en su oído
Cosquilleo
Escalofrío
Sus pies
Los pies de ella
Los pies de ella 
Qué sí están desnudos y fríos
Los cubre con sus manos
Los roza
Los acaricia
Los toca
Los besa
Dedo a dedo 
se van hundiendo en su boca 
Se maceran con su saliva
Naufragan
Tiembla

Sin quitarse  una sola prenda
Se miran…se ríen
Se desean
Se gustan
Se atraen
Se excitan
Se cautivan


Sin quitarse  una sola prenda.

Ella se enamora…Él no.