El no atravesar momentos plenos
incita la búsqueda en los parajes
ocultos de la vida.
Intento creer en el amor,
pero caigo desilusionada en la mentira.
Me esfuerzo por atraparlo entre mis brazos,
pero como la arena
ante un soplido se desmorona.
Perezco en sueños
por hacerte mío,
por hacerte esclavo y señor de mis lamentos.
Pero tu rostro no existe,
...Tus manos son de arcilla
¡Tu voz no la oigo!
...Tu piel es de seda
...Tus ojos de mármol
¡Tu voz no la oigo!
se aleja, se disuelve en mi llanto.
Te llamo a gritos, pero no apareces.
Te inclinas ante otros,
otros disfrutan de tus placeres.
Son otros a quienes tus encantos seducen
y les entregas la pasión, la llama ardiente de tus vísceras.
¡Y te ríes de mi nuevamente! A carcajadas siniestras.
Mezquinas tu gloria, porque me consideras ingenua.
Dame algo de lo bello de tu ser,
Tus caricias
Tu mirada
Tu amanecer.
¡No hagas que te ruegue por un instante milagroso!
Arrogante dime al oído cosas bellas.
Suspira tu aliento en la profundidad de mi piel.
Calla cuando lo necesite y embriágame con tus besos.
Pero no sigas atormentando mi existencia
Con tu indiferencia frenética
o pensare realmente que No Existes
o pensare realmente que estoy muerta.
1 comentario:
al autor: este poema me encanto, se nota que refleja puros sentimientos. MJ
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