No puedo creer la sensación de abatimiento que siento en éste momento,
el dolor se ha anclado en mi alma, en mi pecho.
Soy un títere presa de un destino.
Sufro por lo que siento y no puedo cambiar.
Soy cenizas que se convierten en nada, hoy soy angustia, llanto, abandono, soledad.
Soy esclava de mis actos contradictorios, víctima de mis lamentos, se aferran a mis entrañas el sufrimiento y me duele.
Me aturde la música que amo, sin embargo tu voz no me aturde, tu voz es la dulce melodía de mi alma, pero se desvanece en mis sentidos.
Hoy estas lejos, más que ayer, más que mañana...aunque hayas estado cerca en algún momento que pasó silencioso por mi cuerpo.
Me estremecí cuando te tuve junto a mí y fui cobarde al no actuar como sentía.
ME ARREPIENTO POR ELLO.
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