miércoles

Corrí sin caminar y volé sin ser Ave.


Probablemente he sido fría al amar

en metamorfosis de sentimiento sufrido.

Los que han besado mis manos

no han, jamás, sentido la tibieza

de mis labios.

He vivido para controlar emociones

sin estremecerme en el limbo

de la pasión.

He corrido de prisa

sin rumbo,

descalza,

desnuda,

desprovista de llanto por el martirio

de la desolación.

Ansiando descubrir la eternidad,
me inmole.
Corrí sin caminar y volé sin ser ave.


Escarbando lo más profundo

de mi ser, extirpe las heridas

de mi piel.

Encapsulando mi corazón

en el baúl de los recuerdos.

Sin quererlo fui presa

de mi coraje,
fui víctima

de mi egoísmo.

Corrí sin caminar y volé sin ser ave.

Perecí en el desparpajo

de una inagotable quimera

hasta desaparecer.

Cayendo en lo terreno

con un estacazo en el alma.

…porque quise volar

    Y volé sin ser ave

     ¡Caí, Caí, Caí!

En mi voluntad de hierro.

Abatida contra mi misma

convertida en un cuerpo

           sin alma.

Y fue cayendo y cayendo fue

que descubrí tu nombre

en una noche

condenadamente gris.

Y te sentí…sin tocarte.

Y te toqué…sin sentirte.

Y exhale tu aliento

lejos de tus labios.

Me estremecí ante tu poesía

Y oí tu voz agitada,

mientras en sueños

te susurraba al oído.

¡Y volé contigo sin tener alas!

Y deseé amarte

Aunque lejos de mi estabas.

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