jueves

Cuando soñamos

Frecuentemente cuando soñamos,
inconscientes de uno mismo,
inventamos mariposas con alas de cristal
y colores bellos,
sorteamos laberintos y
trepamos sobre montañas vivientes.

Desplegamos alas transparentes
y seguros nos entregamos
a un vuelo secreto
hacia el infinito,
vestidos de alondra
o sumergidos dentro
de una golondrina.

Somos cazadores furtivos
en un monte salvaje

o simplemente un capullo de algodón
en tierra desierta.

Nos sentimos sabios y nos creemos fuertes,
sin temor alguno, ni agonías.

Pero al abrir nuestros ojos cansados
y alejarnos de la metamorfosis del sueño,
nuevamente activamos la rueda

y salimos,

ya despojados de aquellos disfraces,
para dar batalla a la vida

y soñar, soñar, soñar

con nuestros ojos bien abiertos...

que sí podemos desplegar nuestras alas
y echar a volar por el cielo.

1 comentario:

jimmy dijo...

Claro que podemos desplegar nuestras alas y salir volando, ya lo creo que si! Después de todo, la vida es sueño!