¿Cómo hago para rescatarme de esta guerra que sembré en mi conciencia?
Intento no llevarte más conmigo, pero la realidad me indica que vaya donde vaya, estás. En mi alma, en mi desolada alma porque ya no estas junto a mi, tal vez nunca estuviste.
Sin embargo yo sí me sentí tuya, arraigada a tu olor, sumergida en tu respiración, desvanecida sobre tu piel,
¡Pero nada alcanzó para tenerte... porque nunca te tuve!
Y ahora cómo queda mi voluntad, cómo deshago todo lo bello que tenía para darte.
Cómo hago para rescatar mi alma apagada de la luz que me dieron tus ojos encendidos.
Me encuentro combatiendo sobre tierra estéril y es peor que mil ejércitos juntos luchando por sobrevivir.
Combato para olvidar
Para no sentir, para no, para no, para no...
y lloro
Y me desespero
Y me desdoblo en mil pedazos, más que mil ejércitos juntos para continuar esperando algo que no llegará.
1 comentario:
Qué belleza, amiga, una belleza de verdad lo que escribís... Dicen que el tiempo lo cura todo, lo sana todo, lo mata todo... Yo creo que el ser humano tiene la gran capacidad de reinvertarse cada vez, (por suerte!), así que mil veces tendremos el alma desolada y mil veces volveremos a creer. Al menos, confío en que así sea, espero que así sea, ruego que así sea. No importa cuantas veces la oscuridad nos apague, sino cuantas veces tengamos la capacidad de llenarnos de belleza para dar. Mientras tengamos belleza para dar, la esperanza quedará intacta... A pesar de todo...
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